El “monstruo” de Ivalo que habría atacado a soldados de una división soviética en la Segunda Guerra Mundial

El 30 de noviembre de 1939 la Unión Soviética, sin previa declaración de guerra, invadió el vecino y helado territorio de Finlandia, dando inicio así a la denominada Guerra de invierno, tres meses después del comienzo de la Segunda Guerra Mundial. El Ejército Rojo, de ese modo, comenzó a batirse en los helados campos de batalla de la pequeña nación finesa, contra un reducido pero tenaz ejército local que, ayudados por el invernal clima y la geografía local, les daría bastante dolores de cabeza a los invasores.

Los pobladores locales aseguraron, desde entonces, que el responsable de la masacre de Ivalo había sido Surma, un “monstruo aterrador” del folklore finés que representa la muerte súbita y violenta, cuyo aspecto es el de un perro gigante con cola de serpiente y cuya mirada puede convertir a sus víctimas en piedra. Surma, según las creencias de Finlandia, es el guardián de las puertas del Tuonela, el inframundo finés y su trabajo es impedir que las almas escapen. Según las antiguas leyendas de ese país, Surma podía ser invocado tras dedicarle un poema, con el propósito de eliminar a una persona o conjunto de personas del modo más brutal posible.

Otros autores, en tanto, especulan que el autor de la masacre de Ivalo habría sido Piru, un espíritu maligno que habita en los bosques de Finlandia, aunque a diferencia de Surma éste disfruta sometiendo a sus víctimas a juegos de inteligencia, torturándolas en caso de perder. Como sea que fuere, la masacre de la división soviética en el bosque finés de Ivalo durante la Guerra de Invierno de 1939-1940 todavía sigue siendo un completo enigma y hoy es uno de los tantos misterios inexplicables de la Segunda Guerra Mundial.

Reportaje de Zona Evoluciona