Diluvio Universal: ¿Ocurrió realmente la famosa inundación enviada por Dios para castigar a la humanidad?

La Biblia, en el Génesis, relata que Dios, afligido por la maldad y perfidia de los hombres, y la sombra de maldad e iniquidad que éstos habían dejado caer sobre la tierra, decidió borrar de la faz del planeta toda huella de creación viviente. “Exterminaré de sobre la haz de la tierra al hombre que he formado: hombres y animales, reptiles y aves del cielo, todo lo exterminaré, pues me pesa de haberlos hecho”, dictaminó el Supremo Hacedor, aunque, misericordioso, tuvo cuidado de elegir a un hombre justo, llamado Noé, para que construyera una gigantesca arca de madera resinosa para que así se pudiera salvar junto a su esposa, sus hijos y la esposas de éstos, así como a una pareja de cada animal y criatura que habitaba la tierra, pues pensaba hacer llover durante 40 días y 40 noches.

En la cultura islámica el Corán también menciona un diluvio como una lluvia torrencial enviada al pueblo de Nuh (Noé) como castigo por la práctica del politeísmo y donde se menciona al arca como embarcación o nave. Alláh, según el Corán, abre las puertas del cielo y hace manar fuentes en la tierra, en una escena muy semejante a la que describe el libro del Génesis. En las culturas precolombinas, por otra parte, también se menciona la existencia de un gran diluvio universal. El pueblo mapuche entre sus mitos narra la fantástica leyenda de una inundación mundial que reviste cierta analogía con el diluvio bíblico, leyenda en que participan dos serpientes: Tren tren vilu, protectora de los hombres, y Caicai vilu, enemiga del género humano. En la mitología incaica, en tanto, se cuenta cómo Viracocha destruyó a los gigantes con una gran inundación, y dos personas repoblaron la Tierra: Manco Cápac y Mama Ocllo.

Los geólogos marinos William Ryan y Walter Pitman, por su parte, esgrimen en su libro “El diluvio de Noé” la teoría que la inundación se habría producido hace 7.500 años en la actual zona del Mar Negro, que por aquel tiempo habría sido un lago de agua dulce de mucho menor tamaño y habitado en sus orillas. Según estos autores, el Mediterráneo se habría abierto paso a través del Estrecho del Bósforo, haciendo crecer el caudal del Mar Negro a un ritmo de entre 15 y 30 centímetros por día. “La temible inundación se convirtió en una historia fundamental para advertir y aterrorizar a las generaciones jóvenes, en un acontecimiento tan profundamente traumático que su recuerdo duró por más de mil años, transmitido por la tradición oral, antes de que fuera inscrito en cerámica”, afirman Ryan y Pitman. Otras hipótesis, en tanto, señalan como causa probable del diluvio una intensa actividad sísmica en la zona del Mediterráneo, que hubiese originado igualmente una serie de tsunamis que golpearon la costa con violencia. Sin embargo, pese a las explicaciones de los científicos, todavía persisten alguno hechos que la ciencia todavía no puede explicar con claridad, como, por ejemplo, la presencia de fósiles de moluscos y otros organismos marinos en las paredes de algunas montañas de nuestra Cordillera de los Andes, a más de 4 mil metros sobre el nivel del mar, lo que para muchos sería un claro indicio de que, en algún momento de la historia de la humanidad, todo nuestro planeta estuvo enteramente cubierto por las aguas.

Reportaje de Zona Evoluciona