Conoce a Yasuke: La increíble historia del primer samurái africano y extranjero de Japón

Los samuráis, en Japón, son parte de la historia de una nación con tradiciones milenarias. Y estos guerreros tuvieron una particularidad respecto a un guerrero bastante especial que, según consignó el portal de History Channel, llegó de la mano de un Jesuita llamado Alessandro Valignano en 1579.

Existen escasos antecedentes de este guerrero africano quien se adaptó a las tradiciones niponas de ese entonces. Sin embargo, según afirmó el mismo portal mencionado anteriormente, dos cineastas, Floyd Webb y Deborah Desnoo, están desarrollando un documental del primer Samurái africano y explicaron varios datos de la fascinante vida de este soldado adoptado por japoneses. Durante 2013, una investigación de un programa de televisión japonesa llamado “Descubrimiento de los misterios del mundo” señaló que Yasuke era oriundo de la etnia africana Makua y que su nombre original era Yasue.

Respecto de sus rasgos, según consignó la BBC, uno de sus compañeros, Matsudaira Ietada, lo describió en su diario, el cual data de 1579. “Su altura era de 6 shaky y 2 sun (1,88 metros)… era negro, y su piel era como el carbón”. Para los nipones era un buen elemento para combatir puesto que, en 1900, un japonés hombre media en promedio 1,57 metros, por aquello Yasuke habría sido más alto que la gran mayoría de los japoneses en el siglo XVI. Se supone que, en Kioto, capital japonesa de aquella época, Yasuke tuvo bastante popularidad y obtuvo el rango de de samurái bajo el reinado de Oda Nobunaga, con quien tuvo una gran amistad puesto que ambos personajes, según relató Floyd Webb, “tenían en común su admiración por las artes marciales y la cultura de Japón, como la danza Utenzi y el teatro Noh”.

En la historia de Japón se encuentra Yasuke ya que fue el primer samurái extranjero, quien luchó en varias batallas con su amigo Oda Nobunaga. Lamentablemente, se distanciaron hasta que Akechi Mitsuhide se rebeló contra Nobunaga y prendió fuego a su palacio. Ante esa situación, el gobernante decidió quitarse la vida en un ritual suicida llamado Seppuku. Por lo que le pidió a Yasuke que después le decapitara para llevar su cabeza y espada a su hijo.

Tras ese dramático incidente, Yasuke, en 1582, se esfumó debido a que con la muerte de Nobunga debió exiliarse. Lo que significó que los japoneses no supieran más de él, aunque viviría siempre en los recuerdos.

Reportaje de Zona Evoluciona