Así es el dibujo más antiguo de un fantasma: Fue descubierto en una tablilla de exorcismo babilónica

La tablilla, grabado en torno al año 1500 a.C., representaría a un fantasma masculino que es conducido al Más Allá.

Una tablilla fabricada hace 3.500 años en la antigua Babilonia, legendaria ciudad de la Baja Mesopotamia situada cerca de la actual ciudad de Hilla, en Irak, podría ser la primera representación conocida de un fantasma. El dibujo, que fue encontrado en las oscuras bóvedas del Museo Británico y que está rodeado de inscripciones que sólo sin visibles cuando se miran desde arriba bajo con una luz, representa a un fantasma masculino que es conducido al inframundo con una cuerda por una bella mujer.

Finkel explicó que en la Antigua Mesopotamia se creía que las almas podían regresar como fantasmas que se manifestaban como enfermedades entre los vivos. “Los médicos pedían a quienes padecían este tipo de enfermedades que confesaran cualquier pecado que pudiera haber convocado a los muertos. Así que había toda una escuela de magia especializada, que consistía en apaciguar a los fantasmas y enviarlos de regreso a donde pertenecían sin más problemas”. La tablilla babilónica, lo suficientemente pequeña como para caber en una mano y de la cual falta la mitad, contiene instrucciones específicamente detalladas para deshacerse de un fantasma. En primer lugar, se exige que el exorcista haga figuras de un hombre y una mujer, prepare dos recipientes de cerveza y, al amanecer, pronuncie palabras rituales invocando al dios mesopotámico Shamash, responsable de llevar a los espíritus de los muertos al inframundo.

La última línea del ritual contiene la siguiente advertencia: “no mires detrás de ti”, frase que podría estar dirigida a las figurillas antes de entrar en el inframundo, aunque no se descarta que la admonición quizás iba dirigida al exorcista encargado de la ceremonia. Según comentó Finkel, no se trataría de un ritual simbólico, sino de uno literal, pues el propósito era trasladar al fantasma a una de las figurillas. “Este ritual se llevaría a cabo, creo, en el caso de un fantasma doméstico persistente, probablemente familiar, que se estaba convirtiendo en algo más que una broma, provocando que mucha gente se asustara y, por lo tanto, deseara su desaparición. La gente (en la antigua Mesopotamia) tendía a ser comprensiva con los fantasmas, a menos que fueran realmente repugnantes. Cuando lo eran, había magos especializados o exorcistas que conocían los hechizos y rituales adecuados y lo que se podía hacer para deshacerse del fantasma, expulsarlo y enviarlo de vuelta al inframundo, donde pertenecía”.

Reportaje de Zona Evoluciona